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La Coctelera

POESÍA VIVA

1 Noviembre 2011

La Bruja

 

" ¡ Mundo singular de hadas, de duendes, hecho para un alma de mujer ! "
" ... Ellos le hablan, ya sabemos de que: despiertan en ella recuerdo de las cosas que le decía su madre, su abuela; cosas muy antiguas que, durante siglos han pasado de mujer a mujer... "

Jules Michelet

1


Sucedió llanamente que ella comenzó a usar artes mágicas.


Un día cualquiera, un "espíritu del bosque" le salió al paso.


Puso él los ojos sobre los de ella y ella creyó reconocer a alguien a quien hubiera estado buscando toda la vida.


¿ Bajo qué forma se le presentó el espíritu?.


No lo sabemos.


Una vez dado el encuentro, lo que siguió a continuación es exactamente lo que describe Michelet en su libro " La Bruja ". En términos generales: primero él la buscó a ella, luego ella a él, luego cohabitaron como marido y mujer. Y más tarde, el espíritu la abandonó, dejándole, sin embargo, a consignación: los misteriosos poderes del diablo.


Y como siempre pasa, ella optó por... probar... y comprobó que las pócimas, fórmulas y encantamientos surtían los efectos deseados.


Trabajó y acumuló poder.


Su conocimiento se expandía sin fronteras pero su conciencia se nublaba con una obsesión: volver a pasado y modificar los dolorosos episodios de su desdichada vida amorosa, donde los hombres le habían causado daño.


Como en todos los casos en los que el demonio mete la cola, la hechicera había enloquecido.



2


A la bruja no le importaba una venganza actual sobre los hombres infames que la dañaron. Eso no rescataría el dolor vertido. Quería rescatar un dolor de un tiempo ido ya. ¡Imposible proyecto!.


Hurgó en todos los libros de Arcalaús, Merlín, Urganda y Gurdjieff,,,realizó complicados análisis sobre los encantamientos, elaboró tablas, cuadros, formatos.


En ninguna parte encontró cómo viajar en el tiempo.


Una noche se le presentó el príncipe del mundo bajo la forma de un cuervo. El pájaro entró en el laboratorio de la bruja, dió tres vueltas al rededor, a manera de señal. Se paró sobre el respaldo de una vieja silla.


- Habla.


Dijo la mujer.


Cambiando de sitio, desde un anaquel el cuervo dijo:


- Aún eres hermosa, no deberías sacrificar tu ahora.


Andas buscando una ilusión.


Eres fuerte pero estás desorientada.


El ave negra se metió aleteando alocadamente bajo de la mesa. Al instante salió un simulacro de hombre, de ébano, tan oscuro como la noche más cerrada. En su rostro brillaban dos estrellas enrojecidas que parecían estallar, sujetas a una mirada de delirio.


La hechicera reconoció a su amo y señor y sintió un vuelco en el corazón. Se arrojó hacia él pero el diablo la contuvo a dos pasos con un ademán, prosiguió:


- Hay una forma de viajar en el tiempo, pero no le está dada a los mortales, hay que cambiar de nivel energético.
Ella lo miraba con cara de pasmo y dulzura servil, sin embargo preguntó:


- ¿ Es necesario abandonar el cuerpo físico?.

- No sólo eso.


Contestó el negro.


- Necesitas abandonar tu cuerpo astral y también toda acción.


- No comprendo.


- Te pondré un ejemplo.


¡ Prende la vela!.


Ordenó el visitante señalando un cabo retorcido.


- Toma esos cerillos y enciéndela... ¿ Bien?, ¿qué ha sucedido?.


- Se ha propagado la luz.


Contestó la bruja en estado hipnótico profundo.


- Sí, pero para encenderla, ¿ qué hiciste exactamente?.


Una mueca de risa llenó el rostro de la bruja; por su extraña relación mental con el maestro de los brujos, había comprendido el simbolismo del acto.


En la mente de la mujer corrió como en el cinematógrafo la siguiente hipótesis:


" Hubo un momento preciso durante el proceso que tuvo como resultado al pabilo encendido ", en su mente la bruja detuvo el proyector en las imágenes inmediatamente anterior e inmediatamente posterior, " un momento definido entre una llama y otra ".


" Químicamente, la primera reacción de las primeras moléculas, un periodo temporal muy breve ".


" Para ser viajero en el tiempo hay que pasar por ese pequeño umbral, muy cercano de cero."


El diablo la miró y la atrajo hacia él, ella irradiaba una dicha enfermiza que le deformaba la cara en muecas demenciales.


El chamuco puso su marca de fuego entre las nalgas de su enloquecida amante.


La bruja se agitaba en movimientos espasmódicos lanzando alaridos.



3



Cuando despertó, la bruja se vió tirada en el suelo.


Junto a ella estaba un vaso con restos de un líquido negrusco verdoso. ¿ Cuánto tiempo había pasado?.


La mujer se irguió, su mente daba vueltas y vueltas; al apoyarse sintió un tremendo dolor en el ano.


Tenía, además, en el alma clavados los brillantes e hirientes rubíes de la mirada de su amante.


Se incorporó trabajosamente, le costó un gran esfuerzo dar unos cuantos pasos hasta el sofá cama, sentía sus entrañas desgarradas y quemadas, sin embargo su boca se llenaba con una salivación excesiva. Se tendió en el sofá boca abajo.


Mirémosla ahora, su cara está llena de arrugas, sus ojos parecen dos aceitunas podridas, sus senos están flácidos, sus piernas teñidas de azul, su sucio cabello enmarañado...


No hay duda que es una verdadera bruja.


Por algo la bruja quiere darle al tiempo para atrás.


Adormecida en el sofá, los recuerdos le parecen más vivos.


No duerme, por temor a los sueños, por temor a que se manifieste su conciencia, no es verdad, por miedo a que un brujo más poderoso que ella, la domine por medio de onirismos.


Convertida en un nudo de nervios vive, la bruja se hace un ovillo sobre el sofá.


Esta noche tampoco dormirá.


Sus antepasados, desde el totem sagrado, miran a su alma caer a la deriva en el abismo.


En la madrugada, arrastrada por un frenético arranque, sale la hechicera de su guarida y acecha la aldea.


Desde la loma alta que mira la aldea, la aguda voz de la bruja vieja en el viento llevando maldiciones. El espíritu del viento parece crecer y su voz enronquecerse.


El astro rey la sorprende apedreando un gallinero.


Su silueta, corriendo y arrancándose los cabellos, se dibuja en el suelo, con la salida del sol.



4



En vano llamó, su maléfico amante no apareció.

Una ola de furor la arrebató. Buscó entre sus yerbas y dio con una, la oscura raíz conocida entre nosotros como raíz de toloache. Cortó un pedazo grande. En un minuto la trituró en un mortero, haciendo una pasta cremosa.


Extendió esta pasta en un cristal, con ayuda de una espátula. Colocó el vidrio sobre cuatro tabiques y puso debajo carbones al rojo vivo.


Al poco tiempo la pasta se secó, convirtiéndose en una laminilla oscura y quebradiza.


Arrancó facilmente la laminilla y la molió. En una taza vertió el polvo mezclándolo con agua.


Lo bebió.


A los veinte minutos apareció en los ojos de la bruja un extraño brillo. El rostro se le demacró aún más.
Su cuerpo adquirió una agilidad y una fortaleza desmesuradas.


Al rato vemos a la bruja correr por el bosque. Más que correr parece que vuela, desplazándose a grandes zancadas.


Llega a un claro en el bosque donde hay unos redondeles, como corrales, de piedra, parecen nacer de la grama, son muy antiguos, flores minerales edificadas probablemente por los druidas.


Llega la bruja al "corral" mayor y en el centro deposita una ofrenda, coincidiendo en el momento justo cuando Selene está en el cenit.


La bruja, como la propia Hécuba, levanta los brazos al cielo, de su cuello brota una carcajada que paraliza de terror a una pastor que por ahí tiene su campamento.


Y de nuevo, como a caballo, la bruja regresa a su guarida.


En su mente atormentada resuena la fórmula ignorada hasta por los más altos brujos.


Apenas llegó a su casa, la hechicera comenzó a disponerlo todo.


Agitadamente retiró las mesas, sillas y estantes que estorbaban. En el piso trazó las posiciones geománticas y con un carbón dibujó el círculo mágico.


El corazón de la enloquecida mujer latía con tal fuerza que parecía que iba a reventar, pero su mirada era fría, su mente se mantenía en el trance hipnótico de la datura.


Terminados los trazos la bruja se colocó en el medio.


Pronunció con potente pero extenuada voz siete palabras impronunciables para quien no esté iniciado en la demoniología profunda.


De golpe los ojos se le voltearon al revés, de su boca comenzaron a fluir hileras de palabras con las sílabas trastocadas a una velocidad increíble.


Como si mirara lo que hacía, la bruja tomó la negra tiza y completó su diseño.


Era tanta su obnubilación que la bruja no escuchó los gritos de la turba que se acercaba a su morada.
Antes de que el conjuro surtiera efecto, una avanzada cayo sobre ella.


La amarraron de pies a cabeza con sogas previamente benditas por el prior del Santo Oficio. Mientras el cura recitaba las jaculatorias por las cuales los brujos no pueden cambiar de forma, la llevaron a la hoguera.


La bruja no lloraba, no se resistía, pensaba solamente que escaparía en el momento exacto de la combustión de su último soplo vital, huiría por la puerta del tiempo...


La arrimaron a la lumbre, cuando sintió el calor asfixiante, en ese instante, comprendió lo que verdaderamente había querido decir el demonio en su última visita.


Ella ardería como un fósforo.


¡Como un fósforo!.

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Sobre mí

Gilberto Medina Casillas es un hombre, e intrínsecamente: un poeta. Desconociendo las razones de su extremado pudor, poco de su obra ha sido publicado, solamente las poesías y algunos cuentos y secuencias recogidas por Arturo Rivas Sainz, maestro tapatío muy amigo del poeta. Sin embargo, su gusto es ofrecer esporádicamente recitales, con el puro afán de liberar la obra un poco de su limbo presurizado que son los cajones olvidados. Se ha presentado en Guadalajara en la casa de la Cultura de Agua Azul; en la Galería Municipal; en la Sala Higinio Ruvalcaba y en el Castillo de los Colomos. Es miembro permanente de la Asamblea de poetas y se ha presentado en varias ocasiones en la sala Alconedo de la casa de la Cultura, en el museo de Santa Mónica, en el fuerte de Guadalupe y en otros sitios en la ciudad de Puebla. Ha escrito, dirigido y producido un programa de radio cultural llamado "Espacio Abierto", el cual ha tenido dos épocas, la primera en Radio Aztlán en Nayarit y la segunda en Radio Acir, en Puebla. En la Internet figuró durante dos años la página POESÍA VIVA la cual tuvo reconocimiento y destacados comentarios por parte de la revista Link (julio de 1999) Ahora revindica su nueva dirección: www.espacioblog.com/gilme “La poesía viva la que explota en los oídos simultáneos y caliente se desliza por el pecho hacia el corazón”

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