El Rayo
Cuando te va mal y las cosas no te salen
Es lugar común proferir la sentencia
Nada más falta que me caiga un rayo
Acá en lo doméstico han sido
Duros los tiempos
El estrés apareció como una calamidad
Y sojuzgó al pensamiento
Las cosas han llegado al límite
El humor te cambia y nada te parece
Ya no sabes ni qué quieres
Tienes miedo de desear
Tal es la frustración y el desánimo
Lo comentas con un amigo
Exhibes tu disgusto
Luego sales caminando hacia tu camión
Vas lleno de esa rabia amarga
Que te entume el seso
Incómodo con la nube negra
Encima de tu cabeza
Llegas al camión subes y viajas
En el trayecto meditas sobre
La soberbia y los traumas
Ir a ver fútbol apacigua
Pero no quita el ceño
Caminas por la calle Lerdo
Hacia tu lejana casa
Y a la altura del hotel principal
Más o menos
¡Zaz!
¡Tronácatas!
Una luminosidad extrema frente a ti
Estalla a la mitad de la calle
Al tiempo que un trueno rotundo
Te hace temblar
Se erizan las vellosidades de tus brazos desnudos
Y las palmas de tus manos
Se llenan de electricidad
Estás ensordecido
Y asombrado
Acabas de ver un rayo caer
A tres metros de ti
Por poco y mueres calcinado
Técnicamente te cayó un rayo
Se acabó la salazón.
